En caso de alergia o hipersensibilidad conocidas a las abejas, al polen de las abejas o a otros productos apícolas, debe consultarse siempre a un médico o a un profesional de la medicina alternativa antes de utilizar propóleos, jalea real y productos similares.
También suele ser aconsejable utilizar estos productos sólo en cantidades muy pequeñas al principio para comprobar la tolerancia individual.