La colina es un nutriente semiesencial para los mamíferos cuya formación endógena depende, entre otras cosas, de un suministro suficiente de los aminoácidos lisina y metionina. Desempeña un papel importante para el corazón y la circulación, contribuye a la reparación de las células corporales e interviene en el metabolismo de las grasas. La colina es también un componente central del neurotransmisor acetilcolina, que actúa como sustancia mensajera y es esencial para el funcionamiento del cerebro.