Se denomina melaza a las excreciones azucaradas de algunos insectos chupadores de plantas, como los pulgones, los piojos de la corteza o las cigarras. Éstos extraen grandes cantidades de azúcar de la savia de la planta, de la que sólo utilizan una parte. El azúcar sobrante se libera de nuevo y se deposita en forma de gotas finas y pegajosas -semejantes a un rocío dulce- sobre las agujas o las hojas. Esta capa se denomina a veces miel de hoja. Cuando las abejas recogen este rocío, lo transforman en miel de bosque, también conocida como miel de mielada.