Cuando las abejas recogen el néctar de la planta de manuka, éste contiene inicialmente un precursor llamado dihidroxiacetona (DHA). Este DHA sólo se convierte en metilglioxal (MGO) durante la maduración de la miel mediante procesos químicos de conversión.
El MGO es el ingrediente especial de la miel de manuka al que se atribuyen sus pronunciadas propiedades antibacterianas.