El propóleo, también conocido como masilla de abeja, es una sustancia sólida y resinosa formada por diversos componentes naturales. Su nombre procede del griego ("pro" = para, "polis" = ciudad) y significa "para el Estado", una referencia a su importante función para la colonia de abejas.
Las abejas utilizan el propóleo de muchas maneras: sirve como material de construcción para aislar y reparar la colmena. Al mismo tiempo, tiene un efecto protector al sellar la colmena contra la humedad y las corrientes de aire y también forma una barrera contra las bacterias y otros microorganismos.